Galia Eibenschutz
Parte viva, parte muerta, 2026
Óleo sobre lino
Desde hace casi dos décadas, Galia Eibenschutz se dedica a lo performático o, mejor dicho, a lo coreoperformático: concibe el cuerpo como motor y vehículo de creación, capaz de conjugar espacio, movimiento y el registro de acciones físicas a partir del dibujo, que se convierte en una vía para manifestar todo ello.
También observa detenidamente el mundo natural, con una mirada atenta que abarca desde el detalle más mínimo hasta lo más vasto, de lo micro a lo macro, de lo germinal a lo completamente desarrollado. Eibenschutz ha convertido el caminar por el bosque, inmersa en el paisaje, en una práctica artística. Gracias a su trabajo performático, imagina el mundo desde la condición de ser planta, como una manera de entender la naturaleza desde un posicionamiento menos antropocéntrico, una resonancia visual y corporal con las ideas del filósofo Emanuele Coccia, quien plantea esta reflexión en su libro El jardín cósmico.
Esta exposición articula el imaginario (el conjunto de imágenes) que Galia Eibenschutz ha realizado recientemente, donde confluyen la energía, la naturaleza —inseparable del hombre— y un acercamiento que expande el género del paisaje hacia una representación de las fuerzas interiores del mundo natural.
Sus pinturas y dibujos encarnan una íntima relación entre el arte y el medio ambiente, cuyo impecable referente es La metamorfosis de las plantas, el tratado de representación de Johann Wolfgang Goethe, donde propone que el pintor mire detenidamente la naturaleza para después, con ojos cerrados, buscar su representación en movimiento. El objetivo es ir más allá de las formas naturales y atrapar lo que él denominó urpflanze: un esquema de la planta arquetípica y la energía vital que transforma la semilla en un organismo hecho y derecho.
Las obras de Eibenschutz son la manifestación pictórica de una comunión: del ímpetu físico de la artista frente al lienzo, que se funde con la urpflanze goethiana, nacida de sus caminatas por el bosque y del encuentro con "lo que no se ve de la naturaleza", en palabras de la propia artista. Es justo en ese umbral entre la representación del mundo natural, la energía compartida de Galia Eibenschutz y la naturaleza, así como en la fuerza de imágenes que trascienden la abstracción y desbordan también la figuración, donde estas pinturas y dibujos se alzan en toda su luminosa belleza.
Carlos E. Palacios